Caligrafía y taquigrafía: tradición que debería volver
Por Martín E. Córdoba (extaquígrafo parlamentario, exprofesor de Taquigrafía Pitman y calígrafo taquigráfico)
A continuación, transcribo la carta completa que escribí, titulada “Caligrafía y taquigrafía: tradición que debería volver”, publicada por el diario La Gaceta de Tucumán en su edición del 8 de mayo de 2026:
“En los años 90 se decidió retirar de los programas escolares materias como Caligrafía y Estenografía, reemplazándolas por Informática. Esa medida, en lugar de buscar un equilibrio, eliminó de raíz disciplinas que habían formado generaciones en la paciencia, la memoria y la belleza de la escritura.
Hoy, varios estudios recientes desarrollados por instituciones de prestigio confirman lo que los antiguos maestros ya intuían: escribir a mano activa el cerebro, fortalece la memoria y estimula la creatividad. La escritura manual no es un simple trazo sobre el papel: es un acto que une la mente y la mano, y que convierte las palabras en pensamiento vivo.

La taquigrafía y la caligrafía no son reliquias del pasado. Son artes que enseñan disciplina, concentración y sensibilidad estética. Reinstalarlas en la escuela, junto con las nuevas tecnologías, permitiría que tradición y modernidad convivan, ofreciendo a los alumnos una formación más completa, equilibrada y humana.
Por ello, solicito que se reconsidere la inclusión de la escritura manual en los programas educativos, como complemento indispensable de la informática.”

En julio de 2004 presenté un proyecto ante la Secretaría de Estado de Educación de Tucumán (expediente n.º 12925/230-C-04) solicitando que la taquigrafía volviera a dictarse en el nivel secundario o, al menos, desde la educación no formal. Más tarde, el 16 de diciembre de 2010, al ser reconocido por la Legislatura de Tucumán durante una sesión legislativa, por haber clasificado como subcampeón iberoamericano de taquigrafía/estenotipia, reafirmé en mi discurso la necesidad de reincorporar la taquigrafía manual y cuestioné su exclusión de los programas oficiales. Estos antecedentes muestran que, a lo largo de los años, he sostenido la importancia de preservar la escritura manuscrita como parte fundamental de la enseñanza.
La escritura manual, en sus formas de caligrafía y taquigrafía, sigue siendo un complemento esencial de la educación. Conservarla junto a la informática es apostar por una formación más completa y equilibrada. Este arte de escribir a mano es, además, un legado cultural que une generaciones y mantenerlo es preservar la memoria viva de nuestra identidad.
El modelo en letra inglesa de la expresión “La caligrafía es un arte”, que aparece en la foto, fue realizado por el Prof. Eduardo N. Calcagno con una pluma flexible y de punta fina (Nuevo Método de Caligrafía Pitman. Cuaderno Nº 2: Letra Inglesa [Academias Pitman, 21ª edición, 1966], Ejercicio Nº 19).
La lámina escrita en taquigrafía, que aparece en la foto, fue extraída del libro Taquigrafía Pitman Comercial y Parlamentaria (Academias Pitman, 63ª edición, 1976, pág. 119). La traducción es la siguiente: “El agua estancada. Aquí todo es agradable, solo esta agua exhala un hedor que no se puede soportar. ¿Por qué se habrá corrompido el agua de este pantano? El agua del pantano se ha corrompido, porque en vez de correr está quieta y ociosa y el ocio daña todas las cosas. Estudia y trabaja, porque si vives ocioso tú, como el agua estancada, puedes llegar a corromperte.”
Los invitamos a visitar nuestro blog La Taquigrafía.
Este artículo está disponible en inglés.